viernes, 5 de septiembre de 2014

GANTE. NOBLES Y BURGUESES


        En su puerto descargaban cereales,
carne, pescado, especias, salazones,
altivos mercaderes con blasones,
ciudadanos burgueses y gremiales.

        En el límite de sus arrabales
exhibían los condes sus pendones
sobre un castillo de sobrios torreones,
baluarte de sus fueros medievales.

        Hoy sus muelles fluviales son terrazas
y las casas gremiales restaurantes,
del turista solaz y refrigerio.

        No hay alguna que evoque de sus plazas,
 o de sus calles más irrelevantes,
 su condición de cuna de un imperio.
       

lunes, 18 de agosto de 2014

SALAMANCA. ILUSTRACIÓN AUSTERA



        Vaga por sus calles el espectro de Unamuno,
instruyendo entre las piedras con verbo florentino,
seguido por los pasos del ilustre agustino,
que de su alma máter brillante fue tribuno.

        Exhiben sus fachadas el ocre canto bruno,
que acuña más nobleza que el mármol travertino,
trasunto de sus aires de aliento diamantino,
espejo de unas sombras con transitar frailuno.

        Contienen sus perfiles la esencia castellana,
el alma del astado que corre en sus dehesas,
el peso de su historia, la hondura de su ciencia.

        Por siempre cabizbajo, Fray Luis en su peana,
medita sus desgracias, aventa las pavesas
del rencor y la envidia venciendo a la prudencia.


viernes, 18 de julio de 2014

SANTIAGO DE COMPOSTELA. ENTRE EL CIELO Y LA TIERRA



        Último confín de todos los confines,
noble rumbo de todos los caminos,
ingrávido solaz de peregrinos,
jardín inabarcable de jazmines.

        En cien iglesias, pétreos querubines
tañen zampoñas, sones argentinos;
tras vidrios de reflejos ambarinos
suenan armonios, arpas, clavecines.

        Durante más de mil años, Europa
lo buscó como símbolo precioso
de un impulso común de convivencia.

        Terrena y celestial, su senda arropa
un humano torrente caudaloso
que persigue su luz y transparencia.



lunes, 30 de junio de 2014

NUEVA YORK. EL INSOPORTABLE IMPULSO DE CRECER





        Su plano ortogonal, simple y perfecto,
modelo de diseño cartesiano
encarnado en croquis ciudadano,
es sin duda el edén del arquitecto.

        La vertical, el rumbo predilecto,
el empeño, elevar el techo urbano,
divisa del poder americano,
unido al atributo de lo erecto
(acaso por complejo freudiano).

Sus calles son profundas hondonadas:
carentes las aceras de solanas
suspiran por la luz en el invierno.

        Este colosal bosque de fachadas,
inmensas cataratas de  ventanas,
es a la vez el cielo y el infierno.

        Piérdete viajero entre el boscaje,
sólo curiosidad por equipaje.



domingo, 22 de junio de 2014

ZAMORA. LA ELEGANTE TEMPLANZA DE LA PIEDRAS





        El Duero se detiene en sus confines
a gozar su perfil y su sosiego,
admirar su semblante palaciego
y a escuchar los rezos de maitines.

        Tierra fue de vanguardia y paladines;
aunque sufrió batallas y trasiego,
y el asedio y la ruina por el fuego,
no albergaron sus torres muecines.

        Es la cuna y el alma de Castilla,
y del arte románico un museo;
sus iglesias son piedra recamada.

        Su Semana Santa no es la de Sevilla
(no era el tartesio quizá como el vacceo):
es mística, austera y recatada.

        Desnudo en una roca, Viriato, el lusitano,
indómito, esforzado, heroico y estratego,
se opone eternamente al yugo del romano.



jueves, 12 de junio de 2014

NUEVA YORK. APOTEOSIS DE LA EXUBERANCIA





        Le trae el buen gusto a Nueva York al fresco,
pues triunfaron allí la desmesura,
la  imitación, la copia, la mixtura,
junto a la recta línea el arabesco.

        Se distingue un remate plateresco,
labrada con capricho la moldura
en arcadas modelo de impostura,
sobre un rascacielos gigantesco.

        A nadie rinde cuentas don dinero,
de nada se avergüenza, todo obtiene,
no existe para él humilladero.

        Aunque pugne el exceso con la higiene,
la fortaleza exhibe del acero,
y nada allí lo empece o lo detiene.



domingo, 1 de junio de 2014

JAÉN. A UNA CATEDRAL PEGADA

 


        Tan majestuoso es su templo inmenso,
de tal vastedad sus proporciones,
insigne creación de creaciones,
que su bóveda está como en suspenso.

        Su preeminencia no admite disenso:
iglesias, palacetes o torreones,
nada es digno de tantos galardones,
nada es tan grandioso, tan intenso.

        A su sombra se agrupan las moradas,
se extienden las calles y avenidas,
apura el ciudadano sus afanes.

        Mira el castillo altivo sus arcadas,
lamiendo con envidia sus heridas:
a turistas alberga y no a guardianes.

        Ciudad sencilla, humilde y recoleta,
la catedral encumbra su silueta.



 


domingo, 25 de mayo de 2014

PALMA DE MAYORCA. EL TRIUNFO DE LA LUZ



        Un diluvio de luz se precipita,
se abate desde alturas siderales,
formando sedimentos aluviales
de brillos en su mar de lazulita.

        Traspasa las vidrieras y levita,
mutada en colores celestiales
entre arcos ojivales y sitiales,
en su Seu, esbelta y urbanita.

        Entra por las troneras del castillo,
que fue de Jovellanos la mazmorra,
víctima del fanatismo oscurantista.

        Brota en el romero y el tomillo,
se sacude en su calles la modorra
y deslumbra en sus playas al turista.

        Allí huelga el mar Mediterráneo,
libre, feliz, desnudo y espontáneo.




domingo, 18 de mayo de 2014

LA ALHAMBRA. EL ETERNO ENIGMA




            Horizonte fantasmal de madrugada,
las almenas surgiendo entre la bruma,
sobre un bosque de ramas y de espuma
esquivan sus torreones la mirada.


            Altiva y milenaria barricada,
tiene un peso su historia que la abruma;
mana de sus fuentes y rezuma
sangrante el corazón de la Granada.

            Medita Ganivet entre el boscaje
en los males de la patria y sus remedios,
ajeno al afán de los turistas.

            El alma errante de un abencerraje
las guerras relata y los asedios,   
con lastimeras quejas victimistas.

            No pudo la llave alcanzar la mano,
mas pervive la fuerza del arcano.






sábado, 10 de mayo de 2014

CÓRDOBA. OSCURA FLOR DE ESPAÑA

    
                                    Nunca merezcan mis ausentes ojos
                   Ver tu muro, tus torres y tu río,
                                             Tu llano y sierra, ¡oh patria, oh flor de España!

                                            Luis de Góngora

        Un destello oscuro tiene su belleza,
sus magnos edificios califales,
los que fueron antiguos arrabales,
la estirpe de su río, su tibieza.

        Aunque rezuma amable gentileza
y sus callejas aires monacales;
pese a sus credenciales imperiales,
y a su evidente sello de nobleza,

una tristeza antigua la traspasa,
que pinta melancólica mirada
en la hermosa chiquita piconera.

        La hoguera de la Historia la hizo brasa,
con una formidable llamarada,
fenecida su fértil primavera.

        Luis de Góngora, apuesto, en una plaza
(aunque Afrodita fue con él mezquina),
versifica, se exhibe y se solaza.