martes, 6 de mayo de 2014

VALLADOLID. POPULAR Y CORTESANA


        Son tus calles historia y filigrana,
piedra repujada, arte y armonía,
el alma de Castilla, que porfía
en desterrar la sombra de Solana.

        Es sagrada tu esencia y es profana,
mixtura de taberna y cofradía,
con un poso de añeja nombradía
y un majestuoso ritmo de pavana.

        Sobre un pedestal, Felipe II
exhibe en bronce su tristeza augusta
y admira la fachada de San Pablo.

        No muy lejos de allí, meditabundo,
muestra su faz serena, pero adusta,
Miguel de Cervantes, rey del vocablo.


viernes, 25 de abril de 2014

MELILLA. MILITARES Y ARQUITECTOS




Encaramada a un morro peñascoso,
fue primero un fortín frente a las olas,
mecido al rumor de barcarolas,
el mar avizorando sin reposo.

        Siglos sufrió de ambiente belicoso,
de disputas y lides, bataholas
sangrientas y tronantes portañolas,
un tiempo infausto y ominoso.

        Crecieron sus muros foso a foso,
apilaron sus playas caracolas,
y extramuros crecieron amapolas
que imploraban un lar más espacioso.

        Se abrieron, por fin, amplias avenidas
y nacieron hermosos edificios,
de noble altivez, exuberantes.

        Parecieron cerrarse sus heridas,
y concluir la edad del sacrificio
en una era de paz y delineantes.

        Un tiempo de sonetos y casidas,
de una nueva hermandad tras de armisticios,
mixtura de culturas dialogantes.     

        Mas es terca la Historia y tornadiza,
tenaz la apremia su alma fronteriza.


domingo, 20 de abril de 2014

TENERIFE. PAISAJE DE PAISAJES




        Continente mínimo e inmenso,
de natura cabal escaparate,
sus partes entre sí son un dislate,
ingrávido el conjunto y a su vez denso.

        Es su sino el ascenso y el descenso,
el cultivo en bancales con balate
de viñas, plataneras o aguacate.
Paisaje turbador, magma condenso,

        flota en sus cumbres el aire de los sueños,
desoladas tierras selenitas
que el gran ojo del cíclope vigila.

        Valles brumosos, bosques ribereños,
hoscos desiertos, playas urbanitas;
todo esto y mucho más allí se apila.


miércoles, 2 de abril de 2014

ÉVORA. EL TIEMPO DETENIDO



      La lenta clepsidra de la historia
se encuentra en sus murallas confundida,
deambula por  las calles aturdida,
buscando inútilmente escapatoria.

      No consigue sentencia remisoria;
en su noble templo Diana está dormida,
la sobria catedral entumecida,
desvariada y perdida la memoria.

      Amenaza la ruina a San Francisco,
es fugaz la existencia y pasajera,
su Capela dos Ossos lo proclama.

      Si bien conserva poco del morisco,
es mora y es cristiana y es ibera,
aunque se quiera patricia y romana.


martes, 25 de marzo de 2014

TOLEDO, LA ESPUMA DE LA HISTORIA



        Duermes, discreta, el sueño de los justos
con el dulce arrullo de la historia,
que una nana te canta laudatoria
entre arcos elegantes y vetustos.

        Sufriste, sin embargo, años infaustos,
siglos de derrota, más que de victoria,
de tristeza y depresión, mas que de euforia,
de asedios y destierros tan injustos.

        En una plaza humilde y recoleta
Garcilaso recita sus sonetos
ajeno a los afanes gremialistas.

        Fuiste ciudad del culto y del poeta,
de reyes y nobles capuletos.
Hoy te invade una turba de turistas.


martes, 11 de marzo de 2014

ROMA. FUENTES, HISTORIA Y RUIDO

Inflaman las sirenas el aire de sus calles,
tropeles de viajeros se empujan en sus plazas,
el agua, bulliciosa, se escurre por las tazas
de sus cientos de fuentes, de estatuas y de entalles.

En las siete colinas y el lecho de sus valles
se apelmazan la historia, los yelmos, las corazas,
los templos, los palacios, la vida en sus terrazas,
columnas, columnatas, molduras y entrecalles.

        En el Campo di Fiori medita don Giordano
eternamente, en bronce, por qué fue calcinado,
mirando con tristeza las hordas de turistas.

        Al mármol travertino llamémosle romano,
montañas se trajeron; está pluriempleado
en fachadas clásicas, barrocas, manieristas.

        A la Fontana di Trevi arroja tus monedas,
te conducirán a Roma todas las veredas.



domingo, 2 de marzo de 2014

ARCOS DE LA FRONTERA. EL CASERÍO SUSPENDIDO




        Laberinto de cal y de geranios,
de arcadas y calles imposibles,
de versos en placetas apacibles,
vórtice de historias y designios.

        Fueron sus barrios los proscenios
de gestas y de huestes invencibles,
de murallas quizás inasequibles,
de graves y funestos vaticinios.

        Hoy dormitan palomas en sus plazas,
e inquieta se despeña la mirada
con vértigo asomada a sus balcones.

         No anuncian las campanas amenazas,
del Guadalete imposible la riada.
El silencio y la paz son sus pendones.

domingo, 23 de febrero de 2014

SEPÚLVEDA Y PEDRAZA. EL SUEÑO ETERNO DE LAS PIEDRAS




                 Aferrada a su historia  y a sus fueros,
que diole el primer Conde de Castilla,
Sepúlveda almidona su golilla
y se duerme leyendo romanceros.

      Menudean figones y asadores
junto a la noble plaza de la villa.
Cerca, el Duratón ciñe la capilla
del santo sanador de los dolores.

      La acompaña Pedraza, ensimismada,
confinada en su cerco de murallas,
altiva, medieval, momificada.

      Conjuntos admirables de antiguallas,
de piedras con alcurnia acrisolada,
sosiéganse tras siglos de batallas.

domingo, 9 de febrero de 2014

EL MAR, LA MAR. ¡AY EL MAR!


Aunque tus playas son un tostadero,
un criadero de bronce y melanoma,
del hombre moderno eres hoy el soma
y de su fatuidad, resbaladero.

Ha enclaustrado tus orillas por entero,
la cresta más arisca vuelve roma,
y aunque sea de la estepa o de la loma
quiere bregar un yate o un velero.

Tras huir de tus tierras aledañas
para evitar, durante siglos, al pirata,
ocupa hoy tu llano y tus montañas,

con asfalto y hormigón tu alma mata,
y destruye del verde hasta las cañas;
palmo a palmo todo lo aquilata.

        Se trocará este afán en pesadillas
si decides crecer en tus orillas.


domingo, 26 de enero de 2014

FLORENCIA. ARTE Y MERCADERES



        Ciudad de mercaderes y fenicios,
de ambiciosas familias enemigas
que gustaban del arte y las intrigas,
nobles allí el comercio y los oficios.

        Visten sus calles bellos artificios,
palacios con aspecto de lorigas,
torres graves y esbeltas como espigas,
exquisitas viviendas de patricios.

        Recibe el Dante, absorto, en una plaza,
al pedestre turista en camiseta
que va a Florencia igual que va a la playa.

        Su vasto y grácil talle el Arno abraza,
 destacando el fulgor de su silueta
 y un perfil tan hermoso y tan canalla.