jueves, 7 de mayo de 2015

CARRERA DEL DARRO, ASOMBRO DEL CAMINANTE



        Monasterios, iglesias, palacetes,
casas, palacios, baños otomanos;
junto al río un pétreo pasamanos,
manos que pintan en sus caballetes.

        Torres que antaño fueron minaretes,
fachadas augustas y a lo romano;
el rumor de un arroyo ciudadano,
ecos del cabalgar de los zenetes.

Pavimentos de piedras milenarias,
y a cada trecho un puente delicioso,
alguno convertido en noble ruina.

        Y oteando esta gloria inmobiliaria,
sobre un bosque quizás precipitoso,
la excelsa fortaleza granadina.

        No encontrará el inquieto vagamundo,
un paseo con encanto tan rotundo.



domingo, 15 de marzo de 2015

SALZBURGO. LA AMARGURA OCULTA DE MOZART



                 De Mozart el espíritu cautivo
vaga por sus calles elegantes:
iglesias barrocas y rozagantes
fachadas de discreto aire altivo.

Clama al cielo su estro subversivo,
el pago ingrato y modos degradantes
de jerarcas vulgares e intrigantes,
que humillaron su genio creativo.

Ahora es su ciudad un mercadillo
donde bombones se venden con su cara
y se hacen conciertos para ricos.

Sigue coronándola el castillo,
        que a los turistas ya tan solo ampara,
        y sus luces sugieren villancicos.





domingo, 18 de enero de 2015

PLAYA DE VERA. LAS CENIZAS DEL PARAISO



        Un paraíso fueron las arenas
de tu agreste playa solitaria,
de un edénico azul depositaria,
luz y sol corriendo por sus venas.

Recóndito refugio de sirenas,
arcadia feliz, capital corsaria,
hogar de libertad nunca falsaria,
clepsidra de las horas más amenas.

        Con absurda y estúpida avaricia
cayeron sobre ti como un tornado,
violando una vez más el paraíso.

        Mordieron la manzana con malicia,
tu espíritu dejando desolado,
y tendido tu cuerpo sobre el piso.

        Un páramo de asfalto y hormigones
avanza imparable entre espigones.



domingo, 28 de diciembre de 2014

CONFIDENCIAS PARA UN POETA QUE EN NUEVA YORK ESTUVO




        No sé, Federico, hasta qué punto,
ese Nueva York de perfiles duros,
el que inspiró tus versos más oscuros,
está vivo o yace ya difunto.

        Seguir siendo pudiera fiel trasunto,
de una humanidad que levanta muros,
que los corazones vuelve impuros
al mezclar con el dólar todo asunto.

        Mas luce el Rey del Harlem traje bruno,
y áureo collar exhibe de gorguera;  
han tronchado los negros las cadenas.

        Su aurora sólo espera el desayuno,
izada ya la rojialbar bandera
y despierta la colosal colmena.

        La multitud que orina son turistas,
y visitan sus palomas al psicoanalista.

 
 

domingo, 7 de diciembre de 2014

PARÍS, LA CIUDAD SIN LÍMITES





Abruma el perfil de su hermosura,
o el horizonte de sus bulevares,
rebosadero de altos pleamares,
sonata de armoniosa partitura.

        Extraño árbol en flor, fruta madura,
y en sus jardines,  juegos malabares.
Une el asombro de sus despertares,
con el misterio de su noche oscura.

Vayas a Sacré Coeur o a Trocadero,
        a le Quartier Latin o a la Concordia,
visites Notre Dame o la Bastilla,

cual turista inquieto y volandero,
vislumbrarás París como rapsodia
        melodiosa y vibrante maravilla.




miércoles, 26 de noviembre de 2014

MADRID. CAPITAL, VILLA Y CORTE DE ESA INMENSA NACIÓN QUE ES EL IDIOMA




Yo nunca me he quedado sin patria.
Mi patria es el idioma
              María Zambrano

No es por nada lo de la villa y corte,
pues tiene el alma rota y demediada,
entre su índole noble y blasonada
y el pueblo llano, su vital cohorte.

        Pudo extraviar alguna vez el norte,
devorada por la Historia y asolada,
del caos asiento y de la barricada,
mas nunca perdió su digno porte.

        El sino de esa Historia la ha trocado
en la meca de todas las Españas,
las iberas y las ultramarinas.

        En su peana Colón está pasmado
cuando ve tras sus pétreas legañas,
tantas hispanas gentes peregrinas.

        El crisol son sus calles del genoma
que muta en los acentos del idioma.



miércoles, 29 de octubre de 2014

VILLAGORDA DE LA SIERRA. IMPRESIONES Y AFECCIONES



        Un denso cielo azul sobre la nieve.
Más abajo, verdes, ocres, purpurinas;
un arroyuelo de aguas cristalinas,
donde el alma sedienta a veces bebe.

        Nieva en invierno, en otoño llueve,
son frecuentes en marzo las neblinas
y en sus montes los robles y sabinas;
el verano, holgazán, intenso y breve.

        Igual que su paisaje, el paisanaje
es sereno, sencillo y sentencioso;
disfruta lo que tiene con sosiego

y a las penas no rinde vasallaje.
        Universo utópico y virtuoso,
sabe a pan y vino, huele a espliego.

        Enigmático el destino y caprichoso,
del matritense hace un aldeaniego.



miércoles, 15 de octubre de 2014

EL CORAZÓN GLACIAL DE NUEVA YORK

 


        Tiene Nueva York el alma helada,
gélido humor circula por sus venas,
que atempera su júbilo y sus penas,
como una melancólica balada.

        Manan sus grifos agua granizada
y tenaz el mesonero te rellena,
como si en ello hubiera una condena;
quiere estar Nueva York bien hidratada.

        Aunque sus calles sean un hervidero,
y en Times Square se cueza el consumismo,
o en Wall Street se abrase la conciencia,

en las entrañas tiene un enfriadero,
su singular y raro hidrotropismo,
subterránea y frescal magnificencia.









martes, 16 de septiembre de 2014

LEÓN. VIEJOS BLASONES Y VENERAS PEREGRINAS


        Exhausto y extasiado, el peregrino
admira de San Marcos la fachada;
su portada barroca está vedada,
sólo al pudiente acepta de inquilino.

        Tiene algún malestar por su destino
esta ciudad tan noble e historiada,
que fuera por Castilla ninguneada,
robándole su ser capitalino.

        Su catedral, un puzzle de colores
formado en la luz de sus vidrieras,
lleva siglos combatiendo sus dolencias.

        Se huelga en remembrar sus fundadores,
los romanos, y en guiar las veneras
que otorgan plenarias indulgencias.

        Flemático, Gaudí está sentado,
concentrado, distante y pensativo,
frente a su excéntrico edificio amurallado.




viernes, 5 de septiembre de 2014

GANTE. NOBLES Y BURGUESES


        En su puerto descargaban cereales,
carne, pescado, especias, salazones,
altivos mercaderes con blasones,
ciudadanos burgueses y gremiales.

        En el límite de sus arrabales
exhibían los condes sus pendones
sobre un castillo de sobrios torreones,
baluarte de sus fueros medievales.

        Hoy sus muelles fluviales son terrazas
y las casas gremiales restaurantes,
del turista solaz y refrigerio.

        No hay alguna que evoque de sus plazas,
 o de sus calles más irrelevantes,
 su condición de cuna de un imperio.