jueves, 24 de septiembre de 2020

MENORCA: LA ISLA MISTERIOSA Y SOSEGADA

 




 

       No acudas, visitante, apresurado

a esta isla tranquila y apacible,

tan dulce, tan prudente y tan sensible

que en ella la presura es un pecado.

 

     Busca de sus playas el dorado,

de su alma el espíritu godible,

de su rica historia, la intangible

nobleza y la elegancia de un togado.

 

     Recórrela con calma y parsimonia:

te hechizarán su faz mediterránea

y su iris entre el azul y el verde.

 

     Más que un viaje, es una ceremonia:

dale fasto, no la quieras instantánea,

que siempre la memoria la recuerde.

 

     En el puerto de Mahón se amparan los bajeles.

Se apiña el turista en su mar y en sus hoteles.

 

 

                      







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