domingo, 4 de diciembre de 2022

LYON: RÍOS, COLINAS Y CALZADAS

 



        

        Donde confluyen Ródano y Saona,

caudalosos los dos y navegables,

fundó Roma, entonces imparable,

una urbs destinada a ser matrona

 

de las Galias que el César divino le anexiona.

Quedan de aquel tiempo obras admirables,

como las termas, el teatro o el odeón, loables

fábricas magnas de las que aún blasona.

 

        Después, su estratégico emplazamiento

favoreció el comercio y las finanzas,

logrando el prestigio y pujanza que aún conserva.

 

Acaso un barniz algo mugriento

la desluce y refleja las andanzas

arduas que su atribulada historia acerva.

 

        Por lo demás, reúne todo aquello

que en una gran ciudad es grato y bello:

teatros, templos, plazas, edificios rutilantes,

estatuas, museos, avenidas, restaurantes...






sábado, 22 de octubre de 2022

DIJON, EN PLUS DE LA MOUTARDE

 



 

       Famosa por su áspera mostaza,

es ciudad coqueta, afable y atractiva.

De la Borgoña capital festiva,

se huelga allí el viajero y se solaza.

 

        Tiene un palacio al que una plaza abraza,

como un anfiteatro a la deriva,

y una Notre-Dame, singular y altiva,

con el símbolo local, una lechuza.

 

        Tiene esbelta catedral, de San Benigno,

y otros templos de mérito parejo,

la Cité de la Gastronomie et du Vin,

 

y un exento arco triunfal, que es condigno

de su noble Historia y fiel reflejo

de su condición antaño d’un fortin.

 

        Y al sur, en alomadas riberas aluviales,

la región feraz que ofrenda vinos celestiales.

 






 


sábado, 3 de septiembre de 2022

CLUNY, RUINOSAS RUINAS

 




        Cantera fue Cluny del monacato,

siguiendo la regla de San Benito.

Tuvo su expansión algo de inaudito,

por doquier se extendió su patronato.

 

        Su estatus le exigió fasto y boato:

un convento erigió casi infinito

y un templo descomunal, todo un hito

digno de tan espléndido abadiato.

 

        En tiempos fue su cénit del Medievo,

su ocaso, la Revolución Francesa,

que en ruinas lo trocó en breve plazo.

 

        Ya una era no tuvo de renuevo.

Quedó, de lo que fue, una pavesa;

Del inmenso templo, resta una parte de un brazo.

 

        Contempla hoy el viajero, al que embarga el desaliento,

un monasterio menguado, astroso y polvoriento.


        



domingo, 7 de agosto de 2022

ALARCÓN, LA CIUDADELA INEXPUGNABLE

 


        Entra el viajero a esta noble villa

como quizás se hiciese en el Medievo

(obviamente, el pavimento es nuevo)

cuando al muslim lo arrebató Castilla.

 

        Hasta tres murallas la apestillan,

de una a otra pasándose el relevo;

alardear su fortín puede de longevo,

y hasta de hacer las veces de Bastilla.

 

        Hoy en sus puertas a nadie se detiene,

se abren de par en par para el turista,

que encontrará posada en su alcazaba

 

si a su bolsa el precio le conviene;

sus almenas le ofrecerán la vista

que don Juan Manuel, el Infante, oteaba.

 

        Su gallarda fortaleza, cristiana y agarena,

secretos murmura del marquesado de Villena.




viernes, 1 de julio de 2022

ARANJUEZ, A CUERPO DE REY

 



        Ciudad, pudiera ser, la más amable,

acogedora y racional y amena,

ajardinada, plácida y serena,

a la que un río abraza navegable.

 

        De su origen real y venerable

se deriva ese lustre de patena

y el donaire gentil de la azucena,

sin duda singular e inimitable.

 

        Lo que fuera una finca de recreo

de reyes y elementos cortesanos,

se transformó en villa camafeo.

 

Hoy ofrece, a sus faustos ciudadanos,

de holganza un paraíso y de paseo.

¿Su gentilicio? Acaso «soberanos».







miércoles, 1 de junio de 2022

VALENCIA: MEDITERRANEIDAD EPICÚREA Y DESBORDANTE

 


  


     

        Un genio alegre la hinche y la trasmuta,

una luz que invita al alborozo,

a la risa, al júbilo, al retozo,

a la senda seguir de una voluta.

 

        Es ciudad exhaustiva y resoluta,

abierta, cordial, franca, sin rebozo,

al negocio presta, tanto como al gozo,

del Mediterráneo predilecta ruta.

 

        La Historia le dejó obras augustas:

la catedral, la Lonja…, hasta un mercado

para gente gourmet y sibarita.

 

        Mas otras levantó (tal vez infaustas)

inmensas, colosales; malhadado

esfuerzo, perenne y enojosa cuita.

 

Y otras más, aunque efímeras, robustas,

cada año son alzadas; un tinglado

que en minutos el fuego fagocita.

 

        Con la cara partida en mil pedazos,

las mira Blasco Ibañez resignado,

y riela sus flameantes fogonazos.