martes, 24 de mayo de 2016

AVIGNON. LA CICLÓPEA HERENCIA DE LOS PAPAS



        Décadas acogió al pontificado,
con la Baja Edad Media ya empezada,
esta noble ciudad amurallada,
quedando patrimonio del papado.

        De aquella antigua historia le ha quedado
una enorme mansión fortificada,
no ha mucho de la ruina rescatada
y trocada en su inmueble más preciado.

        Arrastró al final a los papistas,
y borró su dominio de los mapas,
el gran diluvio revolucionario.

        Hoy acuden en manadas los turistas
para ver el palacio de los papas
y subirse en su puente legendario.

        Un laberíntico escenario urbano
son sus calles y plazas en verano.



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